Un secreto mágico

Aquí os daré una formula muy antigua y secreta para conectarse con nuestro mazo de Tarot.
La primera cosa es acariciar delicadamente el paquete de cartas, acariciar las cartas durante horas sin pensar, sin mirar y sentir nada mas como se resbalan imágenes entre nuestros dedos, y esas imágenes se despiertan en nuestro inconsciente y llegan hasta el yo consciente.
Es muy recomendable pasar cada carta, mirarlas lentamente, y hasta pasarlas sobre nuestro pecho. Llevarlas consigo durante gran cantidad de días, en un bolsillo, en nuestro maletín, y si es posible hacerles una bolsita donde resguardalas de la mirada de los otros.
Para que un tarotista se acerque al grado de conocimiento de un iniciado, deberá dormir una noche con un arcano mayor diferente debajo de su almohada, y recibirá en sueños la comunión con el respectivo arcano. Se debe respetar el orden de las cartas.
Y con los años, cada tanto repetirá el procedimiento cuando sienta que la conexión con el espíritu del Tarot no es completa. O cuando sienta que la lectura de las cartas no es espontánea y fluida como se requiere para su práctica.
Un buen consejo es cada cierto período de tiempo, echarse uno mismo las cartas, eso afinará nuestra percepción, además de poder corroborar con el tiempo la validez de nuestras predicciones.
Comenzaremos por la imagen de El Mago. Nos recostaremos y en relajación total sostendremos la carta entre nuestras manos, hasta observarla en todos sus detalles. Luego cerrando los ojos, los evocaremos en nuestra mente. Recibiremos imágenes, sonidos, quizás fragancias, todo ello es parte del camino de la iniciación. Seguido a esto meditaremos con la carta sobre nuestro pecho y le pediremos con nuestro pensamiento, con palabras sinceras y despojadas de toda malintención, que nos guíe en la revelación de todos los secretos de los arcanos. Luego la pondremos bajo la almohada y nos entregaremos al sueño.
A través de este método, cada noche tendremos un sueño, y algunas imágenes o símbolos oníricos nos mostrarán los sentidos ocultos tras los arcanos.

Debemos mantener un diálogo con el Tarot, ser espontáneos y no cerrados. Experimentar y jugar con él nos dará más efectividad y conocimientos que buscar la respuesta en textos que más se parecen a un recetario de cocina. Estudiemos las imágenes, abramos nuestra percepción a los símbolos. Yo en particular hago la Cruz Celta de Waite, leo carta por carta y por último una visión como la mirada de un pájaro sobre un paisaje, es ahí donde se concreta la visión completa de la tirada, de la cual surgen nuevos elementos para la interpretacion certera.


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