El poder del Tarot: el diablo

Es un hecho que algunos tarotistas hagan sus tiradas sólo con los 22 arcanos mayores, debido a la creencia de que estas cartas encierran todo el poder y el significado del Tarot. Tal vez en ellos esté resumida toda la sabiduría del Tarot, o se presupone que en el significado individual y colectivo de esas cartas se pueda dar respuesta real y concreta a las situaciones planteadas por la vida.
De algún modo, muchas de sus imágenes permanecen en el Inconsciente colectivo, lugar al que pertenecen. Y así como en otro post hablé del tarot como vehículo de Magia, hoy hablaré del Tarot como fuente de poder.
Voy a tomar como ejemplo el arcano XV, El Diablo.
“aquel que habita en el umbral de los límites del Jardín Místico, donde fue conducido después de haber probado el fruto prohibido”. Esta afirmación, tiene su origen en los ritos iniciáticos de la Golden Dawn. Ingresemos al descubrimiento del poder del Tarot:

El poder del Tarot

El arcano del diablo es un símbolo mágico, tal vez sea la carta que más magia encierra y representa en el Tarot. Sobre todo en el Tarot Mágico, esotérico u ocultista y en la práctica de los rituales mágicos.

A diferencia de El Mago, que maneja los instrumentos para el conocimiento y transformación de las cosas, El Diablo representa una magia más irracional, descontrolada en las creaciones que puede conseguir. Es una carta cargada de poder. Poder para crear cosas inesperadas, novedasas y atrayentes en un grado máximo. Representa el instinto de autoconservación, y hasta puede salvarnos la vida.
El diablo nos enfrenta a nuestra sombra, a los aspectos que quizás no querramos ver en nosotros mismos. Levanta la cabeza, nos mira y nos dice: “Acaso no deseas aquello por lo que tanto has luchado?” Es una carta egocéntrica, ligada al deseo y al instinto. En los rituales con cartas de Tarot, no puede excluirse el arcano XV, da impulso y fuerza a todo lo que queremos torcer.
Ahora analicemos la simbología esotérica de la carta del Tarot Rider:

El diablo está representado por una figura mitad humana y mitad animal (los instintos básicos). En su cabeza luce cuernos de cabra debido a que los babilonios veían como una obsenidad y sacrilegio la matanza de carneros que los judíos hacían para las Pascuas. Debido a ello, los primeros rindieron culto a dioses que lucían cuernos. De allí, que la mayoría de los nombres de diablos y demonios hayan surgido en la cultura babilónica y rechazados como dioses por el cristianismo. Sobre su cabeza se puede ver el pentáculo invertido, Baphomet o triángulo pitagórico, símbolo universal del diablo.
Luce en sus espaldas un par de alas de murciélago, en principio simboliza el ángel caído, y al mismo tiempo los animales que vuelan en la oscuridad. Habita una cueva oscura porque es una fuerza oculta, pero que forma parte de nuestro Inconsciente.
Está por encima de los humanos, quienes están encadenados unos a otros, hombre y mujer, por los deseos y el instinto. Ese encadenamiento es voluntario, pueden sacarse las cadenas, tal como se ve, pues las cadenas no se ciñen a sus cuellos. De las cabezas humanas surgen cuernos, más pequeños y diferentes a los del diablo, pero que simbolizan que el ser humano no escapa a las generalidades del diablo ni a su influencia.
La palabra Lucifer, viene del latín, y significa “el que porta la luz“. En su mano izquierda el Diablo porta una antorcha y enciende la cola del hombre despertando su pasión, y la cola de la mujer luce un fruto, porque ella es un fruto para el hombre, y productora de frutos a su vez. Éste es el lado sensual de la naturaleza del Diablo.
Para concluir, en su mano derecha el Diablo exhibe dos símbolos esotéricos grabados en su palma como señal de poder.

Habrá quienes se pregunten después de esta simbología, si lo negativo y los males no los representa el arcano del diablo, donde están? La respuesta que yo doy a esto es: La Torre, El Colgado, El Loco, La Luna y en muchos de los arcanos menores.