10 puntos básicos de la tirada del Tarot

Hoy comentaré algunos puntos básicos al momento de una consulta de tarot. Cómo los prejuicios y supuestos de algunos tarotistas sin escrúpulos o inexpertos influyen en el ánimo del consultante y en los resultados de las consultas de Tarot:
1 Cualquier mazo de Tarot sirve para cuando uno consulta el tarot.
2 Siempre se debe decir la verdad al consultante en una tirada.
3 No siempre se debe decir todo lo que leo en el tarot.
4 Es necesario crear un vínculo de confianza con el consultante y el/la tarotista.
5 Dejarse llevar exclusivamente por los significados de los arcano que figuran en los libros de tarot.
6 Sólo usar los arcanos mayores del Tarot.
7 Darle menos importancia a los arcanos menores del Tarot o usar tiradas de pocas cartas.
8 Cuando se hace una tirada de tarot extender la consulta de tarot hasta más allá de lo que dice el Tarot.
9 Realizar tiradas de tarot adicionales.
10 Quien consulta el tarot pone fin a la sesión.
Ahora refutaré una a una estas creencias erróneas:

1 No cualquier mazo es apto para una tirada del Tarot. La razón es básica. Debemos usar aquellos mazos que por su antiguedad o por el prestigio de sus autores (videntes, ocultistas famosos) han sido creados y merecen nuestro respeto y credibilidad.
Por ejemplo, y para seguir un orden histórico, El Visconti-Sforza, los primero mazos italianos, El Tarot Rider Waite, el Tarot Thoth de Aleister Crowley, El Tarot de Marsella, El Tarot de la Orden Hermética de la Golden Dawn. Y me freno aquí, dado que todos los posteriores son creaciones derivadas de éstos, y el Famoso Tarot Egipcio no presenta pruebas de antiguedad ninguna.
2 Aquellos que sostienen que siempre se debe decir la verdad, omiten dos factores. ¿Lo que estamos leyendo es la verdad? ¿Podemos decir que no estamos influenciados por alguna situación personal sucedida durante nuestra jornada? En este punto, debemos auto-analizarnos antes de emitir una opinión y profundizar nuestra intuición. Algunos tarotistas tratan de impresionar al consultante con respuestas tales como SI y NO. El Tarot habla en términos de posibilidades y sólo cuando la tirada sea realmente expresiva en su respuesta, podemos dar respuestas categóricas.
3 Acerca de que no siempre se debe decir todo, olvidan que el Tarot cuando habla no dice todo. El todo es en partes, y aquellas partes que se vinculan a la consulta deben responderse. Por otro lado, ¿qué tarotista está en condiciones de interpretar todo? Sucede a menudo, que horas o días después de una consulta, afloran significados que antes no vimos. ¿Porqué? Por que algunos arcanos son tan complejos y de tan difícil interpretación, máxime cuando se combinan, que nadie está en condiciones de interpretar todo.
4 No es necesario crear un vínculo de confianza con el consultante. Sólo aclararle que debe expresar lo mejor que pueda el alcance y profundidad de la pregunta, y limitarse a escuchar. Hasta es negativo que mire demasiado los símbolos del tarot en la tirada, porque figuras tales como El Diablo o La Muerte, etc, pueden influir en su ánimo, más allá del concreto significado que tengan en la tirada. La confianza llegará cuando el consultante vea la profundidad y constate la veracidad de nuestra lectura.
5 Los significados que están en los libros son sólo una guía, y bastante limitada. Quien se guíe exclusivamente por un texto reduce el Tarot a su mínima expresión. Hay que leer mucho, es aconsejable para saber lo que no se debe hacer, pero de lo mucho que leamos lo que más vale es nuestra experiencia e intuición. Recuerden siempre que el Tarot es esotérico, esto quiere decir oculto, su significado es oculto, sólo tratamos de descifrarlo, con lo cual es posible que siempre surja algo nuevo en él.
6 Aunque a menudo es una cuestión de mayor destreza del tarotista en leer más cosas en los arcanos mayores, es probable que quién usa sólo los arcanos mayores, deja afuera la riqueza que aportan los arcanos menores, que en muchas tiradas aportan lo más significativo, sobre todo en el Tarot Rider Waite, que es el más completo para usar con los menores. No debemos dejar de lado que algún Tarot de tradicion magica como el de Crowley, sus arcanos mayores hablan y mucho, más que los arcanos del Marsella.
7 Valen las mismas razones que aclaré en el punto anterior: El Tarot habla con todas las cartas, no sólo con los arcanos mayores. No debemos amordazarlo si queremos una respuesta completa y rica. Por otra parte una tirada corta, de 3, 4 cartas, es muy limitada, dice poco, y que haría el tarotista si los arcanos que salen son La Muerte, La Torre, El Colgado, y el Diablo o La Luna? Sin duda, le faltan elementos para comprender el mensaje.
8 La consulta termina cuando el tarotista encuentra que la respuesta está dada. Que el Tarot ha sido decisivo en su expresión. Y esto puede suceder en veinte minutos y a veces menos. Quien estira innecesariamente la consulta es para agradar al consultante y que vuelva otra vez. En este punto es igual que a una sesión de psicoanálisis, no es el tiempo de la sesión sino la profundidad de la interpretación.
9 Realizar tiradas adicionales sobre una misma persona, es decirle al Espíritu del Tarot que no nos conformamos con su respuesta, es despreciar su don.
10 Quien pone fin a la sesión es el fin de la lectura de la tirada. No el consultante. Si éste quiere saber más en el futuro, volverá con nuevas preguntas. Si continuamos, insistimos, dejamos llevarnos por la curiosidad o el hambre de saberlo todo de nuestro consultante, el Espíritu del Tarot jugará con nosotros dándonos respuestas desconcertantes.